Entrevista a Juanma Nogales responsable de los VFX de ‘Zipi y Zape y la isla del Capitán’

El 29 de julio se estrenó ‘Zipi y Zape y la isla del Capitán‘ dirigida por Oskar Santos. Esta es la segunda película de la saga; la primera, ‘Zipi y Zape y el Club de la Canica’, fue la película española más taquillera de 2013. 

Toni Gómez y Teo Planell como Zipi y Zape.

Toni Gómez y Teo Planell como Zipi y Zape.

Los efectos visuales corren a cargo del estudio Twin Pines, quienes han desarrollado más de 800 planos retocados digitalmente, siendo probablemente una de las películas españolas con más trabajo en efectos visuales. En concreto, podremos encontrar una de las secuencias con los VFX más espectaculares que se hayan podido ver en el cine español. Me refiero a la secuencia submarina, que para quien no haya ido todavía a disfrutar de esta película, se esta perdiendo una escena trepidante de 10 minutos en donde los protagonistas se enfrentan a un calamar gigante. Fue recreada digitalmente incluyendo casi 200 planos con efectos visuales.

Frame de la secuencia submarina de la película 'Zipi y Zape y la isla del Capitán'.

Frame de la secuencia submarina de la película ‘Zipi y Zape y la isla del Capitán’.

Para esta secuencia contaron con la maqueta de un submarino, en donde se rodó sobre un chroma azul a alta velocidad, para luego en postproducción añadir digitalmente partes móviles e integrar en un entorno subacuático generado totalmente en 3D. Para la recreación del calamar gigante, el estudio Post23 colaboró tanto en la realización 3D como en la animación y simulación de burbujas.

(Nota: Desliza la barra a derecha e izquierda para ver el antes y después)

Juanma Nogales, creador de los efectos visuales de la película y con una gran trayectoria en el cine español ha hablado con nosotros, y nos ha contado un poco más acerca de los efectos de la película y del sector de los VFX.

Juanma Nogales

Juanma Nogales

¿Qué es Twin Pines? ¿Cómo te embarcaste en Twin Pines?

Twin Pines nació en el 2008. Yo trabajaba en Technicolor y por circunstancias de la vida lo dejé, y me encontré con dos opciones. O ser freelance o montar una boutique. Al final me decanté por lo segundo. Abrimos una pequeña boutique con un Místika y 3 máquinas, y poco a poco hemos ido evolucionando hasta lo que somos ahora. Ha sido una evolución lógica, en España cada vez se hacen más proyectos con VFX, quedan mucho más atractivos e interesantes como ha sido el caso de Zipi y Zape.

¿Cómo surge el proyecto de Zipi y Zape?

A través de contactos y gracias a gente que ha hablado muy bien de nuestro trabajo, me empezaron a contar el proyecto, me presentaron al director y me introdujeron desde el principio de la producción. Fue muy curioso porque entré en la primera fase que no había un guión literario terminado, y para mí es un buen ejemplo de bien hacer en cuanto a los VFX, porque es la fase en donde se presentan las acciones y te plantean si se pueden hacer o no, de que manera es la más viable, y es interesante entrar en esa fase porque no es lo habitual.

¿En qué ha consistido vuestro trabajo?

Yo me considero responsable visual, no solamente me encargo de hacer los efectos visuales también aporto soluciones, discuto con el director, con el director de fotografía, con el director de arte, para plantear soluciones visuales. Por ejemplo, cuando en el tratamiento me plantean que uno de los personajes es un gorila, y me preguntan si se puede hacer en postproducción, yo pienso en los recursos que se necesitan, en el I+D, en el trabajo de investigación, y cuento con la dificultad que tiene ahora mismo crear un personaje de esas características en CGI. En este caso, contamos con una empresa de Londres que hace animatronics, fuimos a verlo, y nos replanteamos las secuencias en donde salía este personaje sabiendo las limitaciones que tenía para dejarlo lo mejor posible. Por eso, me considero responsable de las decisiones tanto físicas como no físicas del proceso en cuanto a efectos visuales. Hay otro muy buen ejemplo, que es la escena submarina. Podríamos haberlo hecho todo completamente en CGI, pero al ser una película con un punto nostálgico de los 80, quisimos rodarlo en seco, imitar las profundidades en un plató con maquetas y un poco de ambiente.

Ya que estuviste desde el principio de la producción, ¿escuchaste alguna vez la famosa frase: “Esto se arregla en pospo”?

(Risas) Eso siempre pasa, es inevitable. Los rodajes aunque los lleves muy preparados, al final siempre surge algo que tienes que arreglarlo en posproducción. Pero en este caso comparando con otras producciones, ha estado bastante contenido.

¿Cuántas personas han hecho falta para llevar este proyecto a cabo?

Es un poco complicado, pero en total en torno a 40-50 personas. Es difícil de contabilizar porque hemos colaborado con mucha gente, desde una empresa amiga que es post23, afincada en Barcelona y que ha hecho un trabajo fantástico. Y luego entre la gente que ha preparado el rodaje, la gente que ha trabajado con el animatronic, al final más o menos en torno a las 40-50 personas aproximadamente.   

¿Cuál ha sido vuestro flujo de trabajo?

Hace más o menos un año empezamos a trabajar con Ftrack, un software de gestión de proyectos que nos parece maravilloso porque nos da mucha seguridad y nos ayuda a trabajar con otras empresas. Todo se ve en tiempo real y nos ayuda a tenerlo bajo control.

¿Qué softwares habéis utilizado?

Nuke (composición), Maya (3D), Houdini (simulación), Adobe PhotoShop (retoques fotográficos), SpeedTree (creación de plantas y árboles), ZBrush (esculpido y pintado), 3DEqualizer (tracking 3D), PFTrack (matchmoving) y Ftrack (gestión de proyectos).

¿Qué nuevos retos os ha supuesto este proyecto?

El mayor reto, teniendo en cuenta que éramos una empresa muy pequeña, ha sido poder coordinar todo lo que teníamos que hacer, simulaciones, animaciones, todas las necesidades de cada plano, mate paintings… y que saliera bien. Ha sido la primera vez que hacemos algo tan grande, y llegamos a una semana antes de la entrega sin hacer overtime ni fines de semana, exceptuando alguno.

¿Qué diferencias destacarías frente a anteriores proyectos?

Visualmente, esta película tiene todo lo que querría hacer cualquier casa de VFX. Normalmente nos quejamos de hacer los famosos efectos visuales invisibles porque no son tan vistosos, pasan desapercibidos, sin embargo esta película es una película de aventuras, que sucede en una isla. En España es difícil que te ofrezcan hacer este tipo de películas. Por lo que la gran diferencia con proyectos anteriores ha sido no ponernos límites. Teníamos referencias visuales pero nos dejamos llevar por la fantasía y ha sido muy divertido.

¿Cómo han sido las revisiones y fechas de entregas de planos?

Nos encanta trabajar en equipo. Planteamos revisiones semanales o como mucho cada dos semanas y nos reuníamos siempre todo el equipo al completo. Desde el director, productores, montador, director de arte… poníamos el plano de una secuencia y nos liábamos a hablar y hablar, y cada uno dábamos nuestra opinión. De este tipo de discusiones se aprende muchísimo, porque a veces estamos tan acostumbrados a ver un plano que perdemos la visión general, por eso, nos gusta trabajar de esta manera.      

¿Qué opinas de la situación del sector de los VFX en España?

Cada año hacemos cosas mejores. Pero hay un gran problema que es la fuga de talento. Por ejemplo, casos concretos, gente que ha trabajado con nosotros en la peli, es una pena y ya no está para el siguiente proyecto porque se ha ido a Canadá. La realidad es que la mayoría de ellos se van por el factor económico, porque los sueldos que se pagan aquí son muy inferiores a los que se pagan allí. Eso es una realidad y nosotros desde aquí estamos intentado corregirlo, lo que pasa que las producciones tienen los presupuestos que tienen y a veces hay que adaptarse.

Frame de la película 'Zipi y Zape y la isla del Capitán'

Frame de la película ‘Zipi y Zape y la isla del Capitán’

¿Cómo ves el futuro de los VFX en España?

Soy optimista y creo que aún falta mucho, unos 10 o 15 años para poder ver una película estilo ‘Jungle Book’ porque es muy complicado, pero a la vez yo creo que en ese tiempo el talento que se ha ido volverá, y podremos hacerlo. Mientras tanto los que estamos aquí estaremos aprendiendo e intentando mejorar con cada proyecto que hagamos.

¿Cuáles son vuestros próximos proyectos?

Estamos terminando la película ‘Órbita 9’. También nos hemos embarcado en la producción de una miniserie para Antena 3 y Netflix que es la adaptación del Best Seller ‘La catedral del mar’. Y después tenemos un par de proyectos de los cuales no os puedo hablar todavía.

Desde aquí muchísimas gracias a Juanma Nogales por su tiempo para esta entrevista, y a Ignacio Fossati PR Consultant y Ana Rubio, productora de VFX de Twin Pines por hacerlo posible. 

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